El Gobierno, que prometió antes de las elecciones que, como por ensalmo, el aumento generalizado de los precios remitiría justo después de las elecciones, se enfrenta a un verdadero problema con la inflación. Con la inflación tal como se entiende, como subida de los precios, porque el problema asociado a su verdadero significado, el aumento de medios fiduciarios de pago, es aún mayor.