Toda revolución tiene sus eslóganes. La del 68 no fue menos, el suyo, sin embargo, fue un eslogan bobo, fabricado para bobos y coreado por bobos. Evidentemente, debajo de los adoquines no está la playa, ni ser realista es pedir...
Rellene el siguiente formulario para recomendar 'Debajo de los adoquines está la playa':